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St. Mary’s College en Lebanon, Kentucky se desarrolló en 1821 en el emplazamiento de una destilería abandonada situada en una granja adquirida por el Rev. Charles Nerinckx. El Padre William Byrne, sacerdote diocesano y su fundador y presidente, dirigía el colegio, apoyado por mano de obra esclava. Los esclavos sostuvieron la escuela durante los años 1820, realizando labores domésticas y trabajando las tierras de labranza del colegio. Para el año 1830, el trabajo forzado de siete adultos y niños sostenía el colegio. Byrne contrajo el cólera mientras administraba la extremaunción (un sacramento de sanación administrado a personas enfermas o ancianas) a Phyllis, una esclava que pertenecía a dos profesores laicos de St. Mary’s College, y que estaba próxima a morir por la enfermedad. Tanto Phyllis como William Byrne fallecieron.

A los estudiantes como Walter Hill a menudo se les asignaba trabajar junto con los esclavos en St. Mary’s College. Los jesuitas de St. Mary’s College se enorgullecían de la ética de trabajo de sus estudiantes. Desde la época del Padre Byrne, la regla había sido apoyar al colegio con problemas de liquidez mediante el trabajo manual una vez a la semana. Sin embargo, es importante señalar que se trataba mucho mejor a los estudiantes que a los esclavos. Los estudiantes trabajaban por períodos más cortos y les asignaban menos trabajo intenso. Más aún, los estudiantes tenían la libertad de evitar su trabajo, y aunque podían enfrentar consecuencias por hacerlo, esas consecuencias eran menos severas que las usadas en contra de los esclavos. A los estudiantes se les pedía que “trabajaran en la granja del colegio arando, conduciendo equipos, cortando y aserrando madera, ayudando a cosechar y participando en cualquier otra especie de trabajo manual inherente a la vida en la granja”. Los esclavos y estudiantes desbastaban árboles para hacer verjas y corrales, criaban ganado y caballos, y atendían los maizales bajo la supervisión del Hermano Corne, y luego del Hermano Ladore, superintendentes o supervisores, quienes dictaban las tareas para cada día. En 1838, los jesuitas expandieron la granja del colegio con la compra de una granja vecina.

Los esclavos también limpiaban y lavaban la ropa de los jesuitas y sus estudiantes, y les suministraban sus comidas. Michael Nash, sacerdote jesuita de St. Mary’s College, comentó en 1843 que “La época de matanza del cerdo era un elemento presente todos los años. Durante esta época, nuestros cocineros negros nos brindan excelentes especímenes de sus habilidades culinarias. Nos servían cerdo en todos los estilos, junto con los inevitables, pero sabrosos panecillos de maíz; y crecimos saludables y contentos con la comida sencilla pero abundante”. En los pocos momentos libres que podían tener, los esclavos procuraban encontrar el tiempo para cultivar sus propias huertas, en las que cultivaban papas y col para su propio alimento y para vender y obtener algún ingreso.

Los registros del censo indican que 17 esclavos adultos y niños trabajaban en St. Mary’s College en 1840, aunque solo los nombres de Rachel y Teresa se conocen actualmente con certeza. Otra reseña, escrita por un jesuita, sugiere que un hombre llamado Basil, su esposa y sus 5 o 6 hijos fueron un regalo al colegio, al menos temporalmente, de un esclavista de Tennessee en algún momento entre 1840 – 1844. Sin embargo, ciertos aspectos de la reseña del jesuita llevan a los investigadores a dudar de su exactitud.

Los domingos y días festivos, los esclavos en St. Mary’s College acudían a misa en la iglesia cercana St. Charles con sus amos. Ocasionalmente, los servicios se celebraban en la capilla de St. Mary’s College. Los esclavos de los jesuitas aprovechaban estas oportunidades los domingos para entremezclarse con los esclavos vecinos que también asistían a los servicios religiosos con sus amos. Rachel y Teresa eran abuelas de varios niños nacidos de padres esclavos en otras plantaciones.

En 1846, los jesuitas dejaron St. Mary’s College para hacerse cargo de St. John’s College en Nueva York (lo que hoy es la Universidad de Fordham). Julian Delaune, un sacerdote diocesano, vino de Madison, Indiana, y se hizo cargo de la escuela y la propiedad de tres esclavos que los jesuitas habían dejado allí. Solicitó a la Congregación de la Santa Cruz de Indiana para ayudar a dirigir el colegio. Con el transcurso del tiempo, St. Mary’s College quedó al cuidado de otros sacerdotes diocesanos y órdenes religiosas. Para el año 1850, el colegio, bajo la dirección del Rev. J. B. Hutchins, de nuevo fue propietario de 17 esclavos. St. Mary’s College cerró sus operaciones en 1976.

La investigación sobre los esclavos en St. Mary’s College sigue su curso. Todavía no sabemos mucho sobre cómo fue su vida, y todavía estamos trabajando para trazar la genealogía de sus descendientes. Seguiremos actualizando esta página a medida que tengamos más información. Si cree ser un descendiente de esclavos de St. Mary’s College, lo invitamos a comunicarse con nosotros.

Haga clic en la imagen abajo para ver un PDF con información para determinar si es descendiente de las personas que los jesuitas mantuvieron como esclavos en St. Mary’s College.

Esta investigación fue compilada por Kelly L. Schmidt.

Cita recomendada: Kelly L. Schmidt, “Posesión de esclavos de los jesuitas en Kaskaskia durante la época colonial”, Proyecto Esclavitud, Historia, Memoria y Reconciliación, 2020.

Actualizado: Marzo de 2020