Historias

22 de octubre de 2020 – El P. Stan Swamy, SJ, estaba esperando su arresto. Durante el verano, fue interrogado varias veces por la Agencia Nacional de Investigación de la India (NIA, por sus siglas en inglés) y su casa fue allanada. «No soy un espectador silencioso», dijo en un video grabado el 6 de octubre último [en inglés]. «Soy parte del juego y estoy listo para pagar el precio, sea cual sea».

Dos días después, el P. Swamy fue arrestado por la NIA por su presunta participación con «rebeldes maoístas y terroristas». Él niega estas acusaciones. El P. Swamy es uno de los 16 activistas de derechos humanos arrestados por cargos similares en los últimos meses.

A los 83 años de edad, el P. Swamy ha pasado los últimos 50 años ejerciendo el ministerio en las comunidades más pobres y marginadas de la India. Vive y trabaja en un centro de acción social jesuita al oeste del país, entre los pueblos originarios adivasi. El P. Swamy ha documentado la merma sistémica de los derechos territoriales de los adivasi por parte del gobierno indio. Sostiene que el gobierno indio ha abusado de su poder al encarcelar falsamente a miles de activistas de esa comunidad. Muchos creen que esta disidencia pública es la verdadera razón por la que el P. Swamy fue arrestado.

Según un comunicado del Secretariado de Justicia Social y Ecología (SJES, por sus siglas en inglés) de la Compañía de Jesús, el P. Swamy está comprometido con la disidencia pacífica. “Él siempre se atrevió a decirle la verdad al poder, y a exponer sus abusos a gran escala donde se usan leyes antiterroristas, de sedición y de apropiación de tierras sin el debido proceso de consulta requerido”, dice el secretario de SJES, el P. Xavier Jeyaraj, SJ.

En todo el mundo, las comunidades jesuitas exigen la liberación del P. Swamy y de sus colegas a través de la campaña #StandwithStan de la Conferencia Jesuita del Sur de Asia. Casi 60.000 personas han firmado la petición que solicita la liberación inmediata de los 16 detenidos.

El personal de la Curia jesuita en Roma protesta contra la detención del P. Swamy.

En una carta dirigida al ministro de Relaciones Exteriores de Canadá [en inglés], el Provincial Jesuita P. Erik Oland, SJ, dijo: “Canadá aspira a ser un líder en la promoción y el avance de los derechos humanos en el escenario internacional. No podemos defender estos principios y valores como nación y no hacer nada en este caso».

El Presidente de la Conferencia Jesuita, el P. Tim Kesicki, SJ, instó al secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, a «pedir al gobierno de la India que garantice la liberación inmediata [del P. Swamy] y que se abstenga de realizar detenciones arbitrarias de ciudadanos inocentes».

El P. Swamy es parte de una ofensiva más amplia contra la defensa de los derechos humanos en toda la India, según la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. «Me preocupa que las leyes vagamente definidas se estén utilizando cada vez más para reprimir estas voces» y «para disuadir o castigar a las ONG por informar y defender los derechos humanos cuya situación es crítica según la percepción de las autoridades», dijo en un comunicado publicado el 20 de octubre.

Los funcionarios de la NIA dicen que el P. Swamy no será liberado hasta después del 23 de noviembre, incluso si aumenta la preocupación por su estado de salud [al publicarse esta nota la liberación no ha ocurrido]. El P. Swamy sufre de la enfermedad de Parkinson, lo que lo hace especialmente vulnerable al COVID-19, que se ha disparado en toda India en las últimas semanas.

En una carta a sus compañeros jesuitas, el P. Swamy describió condiciones sombrías. Comparte una celda de 13×8 con otras dos personas que deben ayudarlo a beber agua, comer, lavar la ropa y masajear sus articulaciones rígidas, ya que el Parkinson ha limitado su movilidad. Se le asignan cuatro minutos cada 10 días para hablar con personas fuera de la prisión. Sus colegas se preocupan por su condición, pero no han podido presentar ningún pedido de fianza antes del fin de las vacaciones de la Corte el 23 de noviembre.

Aun así, la actitud del P. Swamy sigue siendo positiva. «Contra todos los pronósticos, la humanidad está efervescente en la prisión de Taloja», escribió.

Los jesuitas en Londres reclaman la liberación del P. Swamy.

“Lo que me está sucediendo no es algo único que solo me ocurre a mí”, dijo el P. Swamy en su testimonio final en video. “Es un proceso más amplio que se está dando en todo el país. Todos somos conscientes de cómo destacados intelectuales, abogados, escritores, poetas, activistas, estudiantes y líderes son encarcelados porque han expresado su disidencia o planteado preguntas sobre los poderes gobernantes de la India. Somos parte del proceso y, en cierto modo, estoy feliz de ser parte de ello”.

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