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Responder al clamor de la Tierra

Este objetivo es un llamamiento a proteger nuestra casa común para el bienestar de todos, mientras abordamos la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la sostenibilidad ecológica. 

Capacita a tu comunidad para responder al clamor de la Tierra con esta caja de herramientas ignaciana. 

Reflexionar

Para Ignacio, el discernimiento comenzó con un estudio minucioso de sus sentimientos. Los dividió en dos categorías: consolación y desolación. En términos generales, la consolación nos acerca a Dios y a los demás con emociones como la alegría, la gratitud o el dolor por nuestros pecados. La desolación nos aleja de Dios, y puede manifestarse en sentimientos como la inquietud y la desesperanza. Esto no significa que nuestros sentimientos sean buenos o malos. Ignacio simplemente observó si los movimientos de su corazón lo impulsaban hacia Dios o lo alejaban.

Al pensar en la crisis climática y la injusticia medioambiental, es fácil sentir desesperación, ansiedad o apatía. Mientras discierne su plan de acción, reflexione sobre sus sentimientos. ¿Te sientes enfadado o deprimido por los problemas medioambientales? ¿Hacia dónde te dirigen estos sentimientos, hacia Dios o hacia el exterior?

Ignacio advierte que no hay que tomar decisiones en un estado de desolación. Podríamos hacer más daño que bien. En cambio, nuestras decisiones deberían surgir de experiencias que nos acerquen a Dios. Tal vez encuentres paz y plenitud espiritual en el cuidado de un jardín comunitario. O tal vez te sientas con más energía en una protesta por la política climática. Estos sentimientos podrían ser pistas sobre lo que Dios te está llamando a hacer ahora. 

Diálogo

Con los miembros de tu casa, comunidad o institución, conversa acerca de los frutos de sus oraciones y sobre cómo podrían orientarlos hacia una acción concreta. Considera estas preguntas de reflexión como guía:

  • ¿Cuáles son las injusticias medioambientales en nuestra propia comunidad?
  • ¿Cómo se relacionan nuestras acciones y estilo de vida con estos problemas?
  • ¿Qué fuerzas o recursos podemos ofrecer como respuesta?
  • ¿Cuál es nuestra capacidad de actuación?
  • ¿Qué se necesita para planificar y comprometerse con cambios a largo plazo en nuestras acciones o formas de actuar?

Responder

Para evitar los peores impactos del cambio climático, tenemos que reducir las emisiones globales de CO2 a cero para el año 2050. En lugar de abordar este hecho con desesperanza o pánico, podemos responder al clamor de la Tierra a través de nuestros talentos y habilidades. 

Para cada uno de nosotros, esa contribución es diferente. Al instituir un programa de compostaje de alimentos, la Universidad John Carroll desvió 24 toneladas de residuos alimentarios de los vertederos en sólo un año. En la parroquia jesuita de Gesu Detroit, los paneles solares han reducido drásticamente la dependencia de la energía basada en los combustibles fósiles.

Hay muchos cambios de estilo de vida asequibles y accesibles que las comunidades, las familias y los individuos pueden hacer para proteger la Tierra del calentamiento global. Tanto si quieres invertir en paneles solares como si te comprometes a utilizar el transporte público con más frecuencia, tus decisiones marcan la diferencia.

Haz una lluvia de ideas sobre tu acción

Haz tu plan

Los jesuitas de Australia han elaborado un completo plan de acción de Laudato Si' (en inglés) que incluye ejemplos de cómo los ministerios pueden aplicar un plan a menor escala.  Es un gran ejemplo de un plan de acción adaptable. Considera la posibilidad de utilizar este marco para desarrollar tu propio plan.

Compartir sus acciónes

Mandanos un correo y decirnos como tu y tu comunidad ponéis acción. Nosotros publiquemos tu cuento en Twitter, @JesuitJustice.

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